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Bisfenol A

El bisfenol A (BPA) se comercializa desde la década de 1960. Se utiliza en una amplia gama de productos de consumo, como botellas de plástico y recibos. Debido a sus propiedades peligrosas, el BPA se ha restringido ya en varios productos en la UE.

El BPA puede encontrarse en muchos productos de consumo habituales, como los servicios de mesa reutilizables y las botellas de plástico, los equipos deportivos, los CD y los DVD. Las resinas epóxicas que contienen BPA se utilizan para revestir el interior de las tuberías de agua y el interior de las latas para alimentos y bebidas, lo que aumenta su vida útil y evita que la comida o la bebida tengan un sabor metálico. El BPA también se utiliza, por ejemplo, como revelador en el papel térmico para facilitar que aparezca la tinta. Puede encontrarse asimismo en los recibos de venta de las tiendas y en los billetes de transporte público y estacionamiento.

¿Por qué y cómo se controla el BPA?

El bisfenol A está clasificado en la Unión Europea como una sustancia que tiene efectos tóxicos para nuestra capacidad reproductora. Todos los fabricantes, importadores o proveedores de BPA deben clasificar y etiquetar los productos que lo contengan como tóxicas para la reproducción, a más tardar, el 1 de marzo de 2018. De este modo, las empresas estarán mejor informadas sobre los posibles efectos peligrosos y la manera en que se puede proteger a los trabajadores.

El BPA figura en la lista de sustancias candidatas para su autorización conforme al Reglamento REACH porque es tóxico para la reproducción y debido a sus propiedades de alteración endocrina. Como con el resto de las sustancias incluidas en la Lista de sustancias candidatas, los consumidores tienen derecho a preguntar al proveedor de cualquier producto si contiene BPA en una concentración superior al 0,1 %. En tal caso, el proveedor deberá facilitar esta información en el plazo de 45 días transcurridos desde la solicitud, así como datos suficientes para permitir un uso seguro del producto por parte de los consumidores.

Para evitar la sustitución del BPA por otras sustancias que pueden causar problemas semejantes, las autoridades evalúan las propiedades y usos de sustancias similares como el Bisfenol S (BPS), y podrían decidir controlar estas también en el futuro.

Uso restringido en el papel térmico

El uso del BPA en el papel térmico se encuentra restringido en la UE desde 2016. La prohibición entra en vigor en 2020, lo que proporciona tiempo a las empresas para sustituirlo gradualmente y encontrar una alternativa más segura. Como resultado, los fabricantes de papel deberán reemplazar el BPA por otros reveladores de tinta. Se espera que la restricción del BPA en el papel térmico aporte numerosas ventajas a los trabajadores que tratan con productos que contienen papel térmico en su labor diaria, como el personal de establecimientos minoristas y los vendedores de billetes. Restricción en materiales que entran en contacto con los alimentos

Desde el 1 de junio de 2011, está prohibido el uso del BPA en biberones para bebés en toda la Unión Europea. Aunque el uso del BPA en materiales que están en contacto con alimentos está permitido en la Unión, hay una cantidad máxima que se permite que se desprenda del material. Además, algunos Estados miembros han impuesto restricciones adicionales a los productos que contienen el BPA. En Bélgica, Suecia y Dinamarca también está prohibido en otros materiales que entran en contacto con alimentos destinados a lactantes y niños menores de tres años. Francia ha prohibido el BPA en todos los recipientes, utensilios y envases para alimentos.

Límite en los juguetes

En la Unión Europea existe actualmente un límite en la cantidad de BPA que puede desprenderse de los juguetes para niños de hasta tres años de edad, y en cualquier juguete concebido para ser colocado en la boca de un niño. Este límite se establece para garantizar que los juguetes sean seguros y que no se expone a los niños a niveles poco seguros.

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