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El problema con los microplásticos

Los plásticos son materiales importantes. Nos simplifican la vida y son más livianos y económicos que los materiales alternativos. Sin embargo, si no se eliminan o reciclan adecuadamente, pueden persistir durante largos periodos en el medio ambiente y degradarse en pequeños trozos que son objeto de preocupación: los microplásticos.

Los microplásticos también pueden fabricarse deliberadamente y añadirse a propósito a los productos. Además, algunos plásticos contienen sustancias químicas peligrosas que pueden tener un impacto negativo para la naturaleza o la salud humana.

Los microplásticos son partículas muy pequeñas de material plástico (suelen medir menos de 5 mm, a veces mucho menos, como los nanoplásticos). Pueden formarse involuntariamente mediante el desgaste de piezas de plástico más grandes, como los textiles sintéticos. También pueden fabricarse deliberadamente y añadirse a propósito a los productos con un fin específico, por ejemplo, como partículas exfoliantes en cremas exfoliantes faciales o corporales, o como brillo en el maquillaje. Una vez liberados al medio ambiente, pueden ser acumulados por animales, incluidos peces y mariscos y, en consecuencia, consumidos como alimentos.

Impulsados por la preocupación por el medio ambiente y la salud humana, varios Estados miembros de la UE han promulgado o propuesto prohibiciones nacionales sobre el uso intencionado de microplásticos en determinados productos de consumo, principalmente usos de «micropartículas» en productos cosméticos que requieren aclarado cuando se utilizan como agentes exfoliantes y limpiadores.

¿Dónde puede encontrar microplásticos?

Las partículas microplásticas añadidas a propósito se utilizan en una serie de productos comercializados en el mercado de la UE, como determinados cosméticos, productos de cuidado personal, detergentes, productos de limpieza, pinturas, productos utilizados en la industria del petróleo y del gas, y como medios para el granallado. Además, algunos productos liberan microplásticos a propósito como parte de su función, por ejemplo, los gránulos de nutrientes utilizados en la agricultura.

En los productos de consumo, las partículas microplásticas se conocen mejor como agentes abrasivos (por ejemplo, agentes exfoliantes y suavizantes en cosméticos conocidos como microesferas), pero también pueden tener otras funciones, como controlar la viscosidad (espesor), el aspecto y la estabilidad de un producto.

¿Qué está haciendo la UE?

La Comisión Europea ha solicitado a la ECHA que evalúe las pruebas científicas para regular el uso de microplásticos añadidos intencionadamente en productos de cualquier tipo en la UE y, en caso necesario, proponer una restricción en enero de 2019. La Comisión Europea está investigando otras opciones para reducir la liberación de microplásticos en el entorno acuático mediante otro proyecto. Siga estos enlaces para obtener más información.

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