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Nanomateriales en el trabajo

Hoy en día, los nanomateriales se encuentran casi en todas partes, pero algunos trabajadores están más expuestos a ellos que otros. Si trabaja con estas diminutas partículas de una manera u otra, puede que le interese leer lo que sigue.

Algunos trabajadores se exponen a menudo a los nanomateriales de una forma diferente y más directa que los consumidores, si bien hoy en día podemos encontrarlos en infinidad de productos.

La nanoplata reduce las bacterias y, por este motivo, se utiliza en prendas de vestir, lavavajillas, refrigeradores y equipos hospitalarios, por citar algunos ejemplos. Otros nanomateriales se emplean en alimentos, aparatos electrónicos, cosméticos y muchos otros productos del día a día.

Algunos nanomateriales, cuando se inhalan, pueden provocar inflamación pulmonar y, si entran en el torrente sanguíneo, pueden llegar a otros órganos, como el hígado, los riñones o el bazo, en los que pueden causar un efecto tóxico.

El riesgo de los nanomateriales debe evaluarse caso por caso, al igual que cualquier otra sustancia química, pero se siguen necesitando más datos para valorar correctamente su seguridad. La ECHA y otras autoridades trabajan para aclarar de qué forma debe aplicarse la legislación en materia de sustancias químicas a los nanomateriales con el fin de que poder garantizar un uso seguro.

¿Quién trabaja con nanomateriales?

Es posible entrar en contacto con nanopartículas en cualquier lugar de trabajo en el que estas se produzcan o manipulen. Existen algunos lugares más propicios, por ejemplo, si:

  • se trabaja en una zona de embalaje en la que se fabrican nanopartículas;
  • se realizan tareas de limpieza o mantenimiento de equipos tales como filtros;
  • se trabaja en procesos de soldadura;
  • se pintan o lijan superficies; o
  • se recogen, transportan o eliminan residuos.

¿Cómo se entra en contacto con los nanomateriales?

Los nanomateriales pueden entrar en el organismo de tres formas: pueden inhalarse, ingerirse/beberse o absorberse por la piel.

Por ejemplo, muchos pigmentos presentes en las pinturas son en realidad nanomateriales. Si se utiliza pintura pulverizada, es posible inhalarlos cuando no se usa la protección adecuada. Por tanto, es importante leer las etiquetas para asegurarse de que los productos se manejan con seguridad.

El contacto con la piel puede producirse al manipular polvo o líquidos como la pintura, o al permanecer en una atmósfera polvorienta con presencia de nanopartículas.

No es probable que las nanopartículas penetren en el organismo a través de una piel sana, pero se recomienda en todo caso minimizar el contacto con la piel y cumplir las buenas prácticas de higiene en el trabajo.

Probablemente, solo se ingerirán nanopartículas si no se siguen las normas de seguridad pertinentes; por ejemplo, si no se lavan las manos o si se utilizan prendas de protección fuera de la zona de trabajo después de haber manipulado nanomateriales.

¿Dónde puede obtenerse asesoramiento?

En caso de duda sobre si los materiales con los que se trabaja contienen nanopartículas, conviene leer las etiquetas y los pictogramas que indican los posibles peligros. Dichos materiales también deben disponer de una ficha de datos de seguridad sobre los riesgos, los equipos de protección personal y consejos sobre la manera de proceder en caso de exposición accidental. Si aún se alberga alguna duda, hay que dirigirse al superior directo o al asesor de seguridad del lugar de trabajo.

Más información sobre los nanomateriales y dónde se utilizan.
Logotipo del Observatorio de nanomateriales de la Unión Europea.

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